Ulo Ago, de Julio SantiagoPadres, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos, amores,amantes, vecinos, profesores, religiosas y paisanos del cacereño pueblo de Miajadas dejaron una impronta imborrable en Julio Santiago de la que ahora él les hace partícipes en esta obra, gracias a la cual sus testimonios no se perderán jamás y todos los que un día conocimos a Julio Santiago podremos reconstruir, ojeando sus páginas, gran parte de un pasado común. Y es que en cada verso de este libro fluyen nítidamente los olores, colores, sonidos y sabores de la Calle Blanca, que ha sido y siempre será para Julio su particular Ítaca; en sus páginas quedan inmortalizadas todas aquellas personas que fueron testigos de cómo un niño modelo de misa diaria perdió la inocencia por caminar hacia la amistad/ olvidando las fronteras… (Del prólogo de Beatriz Correyero Ruiz)
... Mi infancia
Miajadas (Cáceres), 1975 Según Mª Paz de Braganza, Julio Santiago posee una voz crítica, creativa e inigualable. Desde su infancia se dio cuenta que no le correspondía el mundo donde se veía inmerso y lo reinventó. Para ello agudizó su gran sentido de la ironía y aprendió desde siempre a reirse de sí mismo y de cuantos le rodeaban en cada escena social del día a día. Muy consciente de la miseria portada por el ser humano desde su nacimiento hasta el final de su existencia, Julio Santiago nos transmite un cultivado concepto de belleza emocional y estética a través de su poesía, siendo el motivo fundamental y fundamentado por el que continuar pisando tierra y no vivir bajo ella.
Editorial Cuadernos del Laberinto Coleccción ANAQUEL DE POESÍA
En existencias
12,00 €
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